Cuidado del agua

El agua es una fuente de vida insustituible y fundamental para el desarrollo de la sociedad. Además de ser esencial, el agua es un recurso agotable y cada vez más escaso a escala mundial.


Por ello, si logramos disminuir el consumo de agua potable, contribuiremos a preservar el medio ambiente y a mantener la calidad del servicio. Al mismo tiempo, podremos favorecer nuestra condición de vida y construir un importante vínculo solidario.



Por estas razones, es imprescindible que hagamos un uso apropiado del recurso.

Algunos datos de consumo:

El consumo de agua necesario por persona para vivir se estima en 80 litros diarios. Sin embargo en nuestro ámbito de concesión se consumen, en promedio, 300 litros diarios por persona.

  • Una canilla abierta verte entre 6 y 7 litros de agua por minuto.
  • Las piletas de material tienen entre 50 mil y 70 mil litros de capacidad de agua.
  • Las piletas de lona contienen entre 5 mil y 10 mil litros de agua.
  • Una canilla que gotea desperdicia 12 mil litros de agua anuales.
  • Un tanque de inodoro que pierde agua dilapida entre 34 mil y 80 mil litros por año.
  • Consejos para el uso racional y solidario del agua potable:

  • Hacer un uso solidario del recurso: dado que el agua se distribuye a través de un sistema de cañerías interconectadas, el abuso de este recurso por parte de un sector perjudica necesariamente a toda la red.
  • Cuidar las reservas: Se recomienda mantener reservas de agua, tanto en la heladera para consumo y cocción de alimentos, como disponible en el tanque.
  • Evitar o restringir actividades como: riego de calles de tierra, pavimento, veredas y jardines, principalmente durante el día.
  • Utilizar baldes en lugar de mangueras para regar o realizar la limpieza hogareña, ya que de esta manera no se desperdicia el recurso.
  • Recuerde que no está permitida la utilización de bombas succionadoras en las viviendas, debido a que éstas restan presión a la red.
  • Piletas de lona

  • Tomar medidas para reducir al máximo la periodicidad con que se renueva el caudal.
  • Cubrir la pileta con una media sombra cuando no se usa para impedir el ingreso de hojas, polvo y cualquier otra materia orgánica.
  • Limpiar la superficie con una rejilla mosquitera, todos los días.
  • Diluir una taza de lavandina por cada mil litros de agua en una regadera y verterla por toda la superficie de la pileta los días de uso intensivo; hacerlo por la noche, ya que en el día las altas temperaturas bajan la concentración de cloro libre al hipoclorito de sodio (lavandina).
  • El vaciado como el llenado de piletas debe realizarse en horarios nocturnos.
  • Evitemos el derroche de agua potable

    En verano y los días de calor aumenta la demanda de agua potable y, por tanto, la necesidad de evitar su derroche. En esta época, además de ser utilizada para ingesta, preparación de alimentos, higiene y quehaceres domiciliarios, comienza a ser usada con mayor frecuencia y en actividades recreativas, como el llenado de natatorios y piletas de lona.

    Cabe destacar que al tratarse de un recurso limitado, su abuso por parte de un usuario o un sector tiene consecuencias para el resto de los consumidores, como menor presión o falta de agua.